Origen y Sucesión del Título Nobiliario
Creación: El Condado de Villar de Felices es un título hereditario español creado el 2 de octubre de 1871 (real despacho expedido el 2 de noviembre) por el rey Amadeo I de España.
Línea de sucesión detallada:
Rafael Álvarez de Toledo y Aguado (1871): Primer conde y político. Nieto de Nicolás María Álvarez de Toledo (I marqués del Villar de Felice). Casado con Remedios Pérez y López de Molina; falleció sin dejar sucesión.
María de la Purificación Aguado y Fontes (1905): II condesa. Se casó con Pablo de Garnica y Sandoval (marqués de Casa Pacheco y maestrante de Zaragoza). Su matrimonio unificó grandes patrimonios de la Región de Murcia.
María de la Paz Garnica y Aguado (1956): III condesa. Consolidó un inmenso poder al acumular tres títulos: III condesa de Villar de Felices, condesa de Campohermoso (1965) y marquesa de Casa Pacheco (1970). Practicó la endogamia aristocrática al casarse con su primo hermano, Francisco Javier Sánchez de Amoraga y Garnica, para evitar la dispersión de bienes.
María del Pilar Sánchez de Amoraga y Garnica (1989): IV condesa, casada con Miguel Bernal de Mérida.
Presencia y Patrimonio Económico
Raíces y traslado: El origen familiar y su otra residencia señorial ("Casa de la Condesa") se ubican en Ulea (Valle de Ricote). Sin embargo, se instalaron en la costa por la moda de los baños de salud de finales del siglo XIX.
Poder agrícola: Heredaron la inmensa fortuna de Don Sebastián de Rueda ("Señor de Ulea"), que incluía fincas de regadío y "artefactos" (molinos, norias, canales) para la exportación de cítricos y frutas.
Alianza costera: En el Mar Menor se aliaron con los empresarios de las Salinas y terratenientes locales, controlando conjuntamente aduanas, exportaciones marítimas y el turismo de salud.
El Palacio de San Pedro del Pinatar (Eje Diplomático)
Historia del palacete: Es una edificación de estilo neomudéjar construida originalmente en 1892 por el excéntrico noble italiano Julio Falcó d'Adda (Barón de Benifayó).
Intercambio nobiliario: Tras morir el barón, la propiedad pasó por el Conde de Locatelli y luego por el Marqués de Serlavín (descendiente de un general ruso, por lo que el pueblo lo llamó La Casa de la Rusa). Finalmente, los Condes de Villar de Felices y Campohermoso lo adquirieron como su residencia oficial.
Nombres populares: Debido a esta historia, el edificio es conocido de tres formas: Palacio del Barón, Palacio de los Condes de Villar de Felices o Casa de la Rusa.
Relación y Eventos en el Casino "Nueva España"
Origen común: El Casino Nueva España (hoy Casino Cultural San Pedro del Pinatar) fue fundado en 1870 por un colectivo ilustrado de abogados, escritores y rentistas. Nació para trasladar a un espacio público las tertulias intelectuales privadas de las mansiones locales, como las del palacio de los condes.
Dinamización social: Los condes (y sus ramas familiares Aguado y Fontes) eran miembros distinguidos y directivos de los casinos de la región. El casino, situado a muy poca distancia de su palacete, era el punto de encuentro diario obligatorio de la élite veraneante.
Categorías de actividades en el Casino:
Tertulias y Debates: Charlas sobre política nacional, literatura, ciencia y gestión de recursos locales (como las Salinas).
Bailes de Sociedad y Galas: Eventos veraniegos de estricta etiqueta, amenizados por orquestas, recitales de piano y agrupaciones de cuerda.
Exposiciones: Muestras temporales de artes plásticas (pintura/escultura de la región) y colecciones de fotografía histórica o tradiciones pesqueras.
Juegos de Salón: Torneos de ajedrez, dominó, billar y cartas para la convivencia entre socios y visitantes.
Conferencias: Ponencias públicas de cronistas y abogados, apoyadas por una nutrida biblioteca y sala de lectura interna.
Mecenazgo, Legado Moderno y Museo
Donación del Parque: A finales del siglo XX, la Condesa de Villar de Felices desempeñó un rol de mecenas al ceder al Ayuntamiento la gran mayoría de los terrenos ajardinados que rodeaban su palacio.
Expansión urbana: Esta cesión de tierras baldías permitió expandir el centro urbano y crear un pulmón verde de 1,8 acres llamado oficialmente Parque Condesa Villar de Felices, facilitando el desarrollo comercial de la clase media.