Vínculo con San Pedro del Pinatar y el Casino Cultural
Residencia de verano: Atraído por las propiedades curativas de las aguas del Mar Menor y por veranear junto a sus amigos del círculo liberal y republicano (como los doctores Ferrero y Pulido), Cortezo compró una casa de recreo estival en San Pedro del Pinatar que había sido edificada originalmente por Joaquín Pérez y Aguirre.
Centro de tertulias: Durante los veranos, su casa se convirtió en un núcleo de agitación cultural donde intelectuales, periodistas y médicos mantenían debates ideológicos paralelos a los del cercano Casino Nueva España.
El Dispensario Antipalúdico (1910): Cortezo usó su vivienda como base para pasar consulta gratuita a los vecinos locales. Su hito principal en el pueblo ocurrió en 1910, cuando utilizó su influencia y recursos, junto al científico Gustavo Pittaluga, para crear un dispensario que erradicó con éxito las fiebres y la malaria que asolaban las zonas salineras y húmedas del Mar Menor.
Legado urbano: Por su estrecha relación con Emilio Castelar (quien falleció en el municipio en 1899), su figura quedó entrelazada a la memoria liberal local. El Ayuntamiento le nombró Hijo Predilecto y bautizó en su honor la Calle Doctor Cortezo, una vía perpendicular que conecta directamente con la Avenida Emilio Castelar, la arteria principal donde se ubica el Casino Cultural de San Pedro del Pinatar. Aunque él ejercía en Madrid, el Casino pinatarense difundía activamente sus boletines y doctrina higienista.
Difusión de la Ciencia y el Higienismo
Modelo de Vanguardia: El Casino Nueva España sirvió como el centro neurálgico para la introducción y expansión de las corrientes científicas e higienistas más avanzadas de la Región de Murcia.
La Doctrina de Cortezo: Aunque el Doctor Carlos María Cortezo ejercía principalmente en la capital (siendo famosas sus tertulias en el Café Fornos o el Casino de Madrid), el casino pinatarense se convirtió en un altavoz de su obra. En sus salones se daban conferencias basadas directamente en la doctrina médica y el modelo de sanidad pública impulsado por él.
Contenido de los Debates y Conferencias
Boletines Sanitarios: La institución se encargaba de recibir y difundir de forma activa los boletines sanitarios de la época para mantener informados a los profesionales y a la burguesía.
Gestión de Recursos y Salud: En las mesas de debate del Casino Nueva España, los médicos de prestigio que veraneaban en la costa compartían espacios de discusión con las élites locales. Además de literatura y política, se dictaban ponencias sobre los avances científicos europeos y la gestión higiénica de los recursos naturales de la zona, como las dunas y las Salinas del Mar Menor.
El Círculo de Médicos: Profesionales respetados y con un fuerte arraigo local, como el doctor cartófilo Eustaquio Viviente (quien coordinaba la higiene pública local frente a los humedales), utilizaban estos encuentros para debatir sobre ciencia y poner en común los hallazgos de su correspondencia internacional.
Impacto Comunitario: El Casino como Base Civil
Coordinación ante Epidemias: Estas conferencias y la constante presencia de socios médicos, terratenientes y militares elevaron el nivel de respuesta del Casino ante las crisis sanitarias.
Refugio Sanitario: Cuando el municipio sufría incendios, riadas o brotes epidémicos comunes en la época (como el tifus), las estancias del propio Casino dejaban de ser un club privado y se transformaban en una base de operaciones civiles. Desde allí, los médicos coordinaban el reparto de medicinas, ropa de abrigo y alimentos facilitados por los socios adinerados, ganándose el profundo respeto de las clases populares.
La Problemática de la Malaria en la Zona
Foco de infecciones: A principios del siglo XX, las zonas húmedas, las dunas y los entornos salineros que rodeaban el Mar Menor eran el terreno propicio para la proliferación de mosquitos vectores.
Impacto en la población: Las fiebres y las infecciones por malaria (también conocida históricamente como paludismo) asolaban de forma constante a los vecinos del municipio, afectando la salud pública local.
El Impulso del Doctor Cortezo
Uso de su influencia: El Doctor Carlos María Cortezo, aprovechando su estatus y su experiencia previa como Director General de Sanidad de España, decidió intervenir de forma directa en el problema local.
Vocación en el veraneo: A pesar de encontrarse en su residencia de recreo estival en el municipio, nunca desvinculó su descanso de la práctica médica. Utilizó su propia casa como base comunitaria para estudiar las problemáticas sanitarias de la zona y atender consultas de los vecinos.
Fundación del Dispensario Antipalúdico (1910)
Alianza científica: Para hacer frente a la enfermedad de manera rigurosa, Cortezo promovió la creación del dispensario municipal contando con el apoyo de las autoridades locales y de científicos de primer nivel, de forma muy destacada el Doctor Gustavo Pittaluga.
Erradicación con éxito: Gracias a la puesta en marcha de este centro y a los recursos movilizados, la presencia médica en el municipio ayudó a combatir y erradicar con éxito las fiebres palúdicas en las zonas húmedas de la localidad.