Quién fue el General González Parrado (Trayectoria Biográfica)
Origen e inicio militar: Nacido en Madrid, era hijo de Isidro González y Antonia Parrado. Ingresó como cadete en 1857 y desarrolló una carrera meteórica en el arma de infantería.
Héroe en África y América: En 1859 combatió en la Guerra de África (participando en Vad-Ras y los Castillejos). Posteriormente acumuló méritos de guerra en las campañas de Santo Domingo (1863) y Cuba (1868-1898), donde actuó contra los insurgentes y llegó a presidir la comisión de evacuación de la isla tras la guerra con Estados Unidos.
Gobernador en Filipinas: Ejerció funciones de alta responsabilidad internacional como gobernador político-militar de Joló y de la provincia de Mindanao, donde lideró operaciones militares y escribió notables crónicas geográficas.
Altos Cargos y Política: En España alcanzó el empleo de Teniente General y ocupó el puesto máximo de Jefe del Estado Mayor Central del Ejército de Tierra (1910). En su faceta política, fue un destacado Senador de las Cortes. Poseía numerosas condecoraciones, incluyendo la Gran Cruz de Carlos III y la Gran Cruz de San Hermenegildo.
Su Estrecha Relación con San Pedro del Pinatar
El creador de "Villa Alegría": El general fijó su residencia de descanso veraniego construyendo una soberbia finca señorial de planta cuadrada, techos altos y marcada estética decimonónica. Originalmente llamada Quinta del General Parrado, estaba rodeada de suntuosos jardines y frondosos huertos de cítricos que perfumaban la hacienda. Con los años pasó a la familia Tárraga-Segura, adoptando el nombre actual de "Villa Alegría".
Anfitrión de la Realeza (1908): Durante la histórica visita oficial al municipio de la Infanta Isabel de Borbón ("La Chata"), el General González Parrado ejerció de anfitrión de gala. Subió a la carroza real junto al alcalde y al jardinero mayor de su hacienda para acompañar a la infanta en su comitiva por las calles del pueblo, consolidando la reputación de San Pedro como destino predilecto de la aristocracia nacional.
Presencia en el Museo: Las postales históricas que Julio Gil (hijo del Barón de Benifayó) editó en 1909 mostrando su quinta forman parte del archivo etnográfico del Museo Municipal.
Su Relación con el Casino Cultural
Centro de Convivencia Élite: El Casino de San Pedro del Pinatar funcionaba como el epicentro donde los terratenientes, marinos de Cartagena, la aristocracia y los altos mandos militares compartían ocio. El General Parrado acudía de forma habitual a estos encuentros.
Miembro del Núcleo Duro de las Tertulias: Debido a la cercanía estratégica de los terrenos de "Villa Alegría" con el núcleo histórico del Casino, Parrado conformaba el grupo principal de sus selectas tertulias. Al ostentar el cargo de Senador y haber sido Jefe del Estado Mayor, el militar aportaba su vasta experiencia internacional a los debates de la época. Tras las tertulias, la jornada en el Casino continuaba con partidas de billar, juegos de cartas o los grandes Bailes de Gala de fin de verano que cerraban la temporada de veraneo burgués.
Los Platos y Banquetes Selectos de la Época Dorada
Los banquetes de la aristocracia y la alta burguesía en las fincas de veraneo (como la Quinta del General Parrado o la Hacienda Vistabella) eran un reflejo de estatus. Estas celebraciones combinaban la gastronomía sofisticada con las costumbres del litoral:
Entrantes de Influencia Francesa: Las comidas daban inicio con platos inspirados en la moda culinaria parisina de la época. Se servían consomés refinados, vol-au-vents (volovanes) rellenos de ave o marisco, y pasteles de verduras hojaldrados.
Pescados del Mar Menor: El plato principal rendía homenaje al producto local de la costa. Se cocinaban pescados salvajes como el mújol, la dorada o el llobarro al horno. En los encuentros más informales en balnearios y jardines, la burguesía adoptó el caldero, fascinada por su intenso sabor a arroz y pescado.
Carnes de Caza de la Huerta: Se preparaban asados complejos, aves de caza y rabo de ternera, acompañados de guarniciones seleccionadas directamente de la huerta murciana.
Postres y Sobremesa Fina: El menú concluía con alta repostería, frutas en almíbar, bizcochos borrachos o el tradicional Pan de Calatrava. Los banquetes finalizaban en las terrazas con cafés selectos, champán, licores finos de importación y el encendido de puros por parte de los caballeros.