La Hacienda Vistabella (a menudo denominada simplemente como la Finca de Vistabella) es, sin duda, una de las posesiones más trascendentales de la historia del Mar Menor. Su mera existencia reconfiguró el mapa de San Pedro del Pinatar, dando origen y nombre al actual núcleo urbano y costero de Lo Pagán.
El Origen de la Finca y el Conde de Floridablanca
Mucho antes de pertenecer a la familia Pagán, las tierras tenían un pasado ilustre y ligado a la alta política de España:
Fundación Señorial: La finca fue articulada y habitada originalmente por el célebre estadista murciano José Moñino y Redondo, el Conde de Floridablanca, primer ministro de los reyes Carlos III y Carlos IV.
Retiro e Ilustración: Floridablanca concibió este paraje costero frente a las tranquilas aguas del Mar Menor como un remanso de paz y retiro espiritual, rodeándolo de tierras agrícolas y huertos.
La Compra de los Pagán y el Nacimiento de "Lo Pagán"
A mediados del siglo XIX, la gran propiedad pasó a manos de Pedro Pagán Ayuso. Fue en este momento cuando la historia de la hacienda cambió para siempre el destino de la comarca:
El nombre popular: Al ser una finca de dimensiones descomunales que ocupaba gran parte de la franja costera, los pescadores, agricultores y vecinos de San Pedro del Pinatar empezaron a referirse a toda esa zona litoral de manera informal como "las playas de Lo Pagán" o "las tierras de Lo Pagán", en referencia a la propiedad de Don Pedro Pagán.
De Finca a Pedanía: Con las décadas y la progresiva venta o parcelación de terrenos para construir balnearios y nuevas residencias burguesas, el término se oficializó, bautizando de forma definitiva a la actual pedanía pinatarense.
¿Qué queda hoy de la Hacienda Vistabella?
Lamentablemente, el imponente caserón señorial de la finca original fue demolido a mediados del siglo XX debido a la fuerte presión urbanística y al auge turístico de la costa. Sin embargo, su herencia sigue muy viva:
La huella geográfica: Su trazado original delimita los barrios centrales de Lo Pagán.
Memoria Gráfica: El Museo Municipal Barón de Benifayó custodia las valiosas fotografías históricas de la hacienda, muchas de ellas capturadas por el propio Pedro Pagán (gran pionero de la fotografía en la región) y por las postales que en su día coleccionaba el Doctor Eustaquio Viviente.